El protector solar no es solo para el verano ni para la playa. La radiación UVA atraviesa cristales y llega todos los días, también en enero y también en la oficina.
Todos los días
Si vas a estar cerca de una ventana, paseas al mediodía o vuelves a casa en hora punta, usa protector. Dos dedos de producto para cara y cuello; si llevas escote o manos expuestas, añade.
La cantidad importa más que el SPF. Un SPF 30 bien aplicado protege más que un SPF 50 puesto a medias.
Reponer
Cada dos horas al aire libre. En interior, con una aplicación por la mañana suele ser suficiente. Si llevas maquillaje, una bruma o un protector en polvo pueden ayudar, pero no sustituyen a la capa inicial.
Si estás tratando manchas o usando activos, el protector no es un extra: es parte del tratamiento.
